Puenting

Es la más conocida entre las modalidades de saltar al vacío. Puenting proviene de la palabra "puente", que es desde donde se realizan los saltos.

Las cuerdas que se utilizan son relativamente flexibles, por lo tanto, la figura que forma la persona que salta es similar a la de un péndulo. Es parecido al salto del ángel. Se puede realizar el salto de espalda o de cabeza para que sea más emocionante, e incluso dando alguna voltereta en el aire. Las sensaciones, previas y posteriores al salto, así como las vividas durante el mismo, son indescriptibles. ¡Hay que probarlo!

Es una actividad que apenas conlleva riesgo alguno, ya que, las medidas de seguridad son extremas. Para ello, se utiliza material especial y específico, que se renueva tras varios saltos. A la persona participante se le colocan un arnés en la cintura y otro en el pecho, se atan las cuerdas con un nudo especial... se espera hasta que el monitor tense las cuerdas y quite el dispositivo de seguridad... y ¡a saltar!... en caso de poder vencer el miedo al vacío... Aunque ello también sea parte del juego, y posiblemente lo que le de chispa a esta actividad. Después llega la sensación de parecer estar volando, el vértigo, la adrenalina expulsada, y finalmente la tranquilidad absoluta y la relajación.